Mensaje de Hombre # 393: Que no te controlen las emociones

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. (Mateo 7:24)

Las emociones negativas son como el panel de instrumentos de nuestro tablero. Le permiten al hombre de Dios saber que algo anda mal. Cuando la luz se enciende, el no puede ignorarla, el tiene que revisarla. El tiene que iniciar la secuencia para manejar los pensamientos y comportamientos filtrados por esas emociones o el problema será mucho más profundo.

Cuando las emociones se arremolinen y las percepciones influenciadas negativamente le den vueltas, PARE. Observe. Evalúe la realidad. Alcance la verdad, aférrese a ella, camine en ella y deje que sus emociones vengan después de haber sido obediente.

Recordar nuestra identidad en Cristo y actuar de acuerdo a ella bajo presión puede ser difícil, especialmente cuando la comodidad emocional está en juego. Cuando deseamos mucho algo, no queremos pensar. Satanás lo sabe. Es por eso que él quiere que usted sienta que el camino correcto es aquel hacia acciones equivocadas. El enemigo espera agresivamente que ceda ante las emociones de la carne porque sabe que bajo esa influencia perniciosa no tendrá usted control ni consistencia en su actuar y en consecuencia se alejará del plan de Dios; por ello te ofrece la salida fácil, el recorrido “sencillo”, el camino ilusorio que no tiene piedras ni obstáculos, pero todo ello a cambio de Tu carácter en Cristo. Y allí la pregunta: ¿Valdría tal cosa la pena?

Dios, en cambio, como Padre amoroso y sincero te dice: “Estoy contigo en el valle de la sombra de la muerte, no hay que temer, yo te acompañaré en esto; doloroso, sí, pero también con propósito y productivo para ti”.

Escuchemos pues la voz de Dios y no cedamos a la tentación del enemigo, la promesa nos entregará un camino difícil pero no solitario sino de gloria ante Nuestro Señor quién nos librará en toda prueba pues, Él, Soberano, Rey y creador de todo cuanto existe, jamás dejará caído al hombre que fiel, le sigue y le sirve.

Señor, guíame cuando pierda ante mis emociones. Dame el carácter para dominarme y volver a Ti, tal como esperas que haga, pues siempre con los brazos abiertos recibirás a aquel que desee serte fiel y servirte.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *