Dios, quiere que sepas que es bello poner a otros antes que tú.
El llamado a amar, en Romanos 12:9-12 es extremadamente difícil de poner en práctica. Claro que resulta fácil amar a los amigos y familiares, ¿pero qué me dices de amar a esa persona, en la escuela, en el trabajo, con la que sencillamente no te puedes relacionar? Ser educado es una cosa, pero amar de verdad a esa persona es mucho más difícil. El Apóstol Pablo nos dice que no debemos simular el amor. Dios nos advierte que pecamos en contra suya cuando fingimos amar a los demás, cuando, en realidad sentimos aversión por ellos. En vez de esto se nos llama al amor genuino.
Cuando amemos sin hipocresía y honremos a los demás por encima de nosotros mismos, viviremos en una hermosa armonía los unos con los otros.
La Biblia dice: Escapen desesperadamente del mal, aférrense con todas sus fuerzas al bien. Sean buenos amigos que aman profundamente; practiquen el estar en segundo plano. Romanos 12:9-10
Lo que Dice La Palabra:
El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. (Romanos 12:9-10)
NADIE PODRÁ DESTRUIR A ALGUIÉN QUE ADORA Y SIRVE A DIOS.