Si por alguna razón, una batalla en la que continúas luchando, una decepción, un fracaso temporal, te sientes débil en Tu fe, en dominio propio, en determinación o en fuerza, no te afanes y por el contrario, espera en Tu Padre del Cielo. Aunque en este momento no puedas verlo, no dejes que la prueba te quite la esperanza, Él es capaz, y te hará fuerte en Tu debilidad.
La Escrituras no dicen, podría ser, o tal vez. La Palabra asegura: Los que esperan en El Señor, serán renovados.
Confía y aguarda, la victoria llegará.
Dios Te Bendiga.
Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (Isaías 40:31)