Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. (Isaías 26:3)
Algunos de nosotros hemos escrito nuestros propios versículos de la Biblia como de Opiniones Populares, y entre ellas, una muy conocida: “Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos”, como queriendo decir: Nos las arreglamos solos, gracias. Podemos compensar nuestros errores con dádivas, culpas y obras. Podemos superar nuestras derrotas con trabajo duro.
Cristo, por el contrario, nos dice: tu parte es confiar. Confía en mí para hacer lo que tu no puedes. Por cierto, das pasos de confianza similares, a diario. Confías en que la silla le sostendrá, así que apoyas tu peso en ella. Confías en que el interruptor de la luz funcione, así que lo enciendes. Diariamente confías en un poder que no puedes ver para que haga un trabajo que tú eres incapaz de hacer.
Jesús le invita a hacer lo mismo con él. Pero sólo con él. No con otro líder. Ni siquiera con usted mismo. Jesucristo. Mire a Jesús… ¡y crea!