La Biblia dice que la mujer fuerte es también amable, dos palabras que parecen ser contradictorias, pero que no lo son. La mujer fuerte escoge cómo responderá a los demás; escoge ser amable, porque puede. Tiene el control de sus emociones, sus palabras y sus acciones. La ira, la hostilidad: ambas representan la salida fácil. Pero la amabilidad requiere fortaleza. Dios quiere ver que te conviertas en una mujer fuerte y amable para Él.
La que dice La Palabra:
Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Filipenses 4:5