En la alegría agradece a Dios por sus bendiciones. Empieza el día mostrando en oración, cuanto valoras su provisión, su bondad y su cuidado. Y en la prueba, recuerda que Su gracia es suficiente para cualquiera de nuestras dificultades. El Señor nos promete renovar nuestra fuerza, y darnos junto con la dificultad, la salida. Cómo el Buen Pastor, jamás dejará sola a una de sus ovejas, Nuestro Padre de los Cielos, nunca nos dejará sólos, aún en el más oscuro valle de sombras.
La luz de Dios es capaz de alumbrar cualquier oscuridad.
Recuerda que hoy tienes el privilegio de caminar en esa luz.
Dios Te Bendiga.
Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. (Salmos 103:8)