Mientras dormías, Dios trabajaba por Ti.
Por ello, no te preocupes. Nuestro Padre, obra sobre aquello que hemos colocado en sus manos, en oración.
Él nunca olvida, nunca se retrasa, y nunca falla.
No te venzas, levántate y continúa luchando, pues Tu Padre, el más poderoso, te acompaña.
Que tengas un día de gran bendición.
Estos confían en carros, y aquellos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. (Salmos 20:7)