Nada es en vano.
Ni tus luchas, ni tu oración, ni tus esfuerzos.
Dios, nuestro Padre, bondadoso y misericordioso, siempre nos dará una respuesta.
Y con su amor, nos cubrirá con su paz, esa que solo Él puede darnos, la que sobrepasa todo entendimiento.
Asi sea.
Dios Te Bendiga.
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. (Juan 15:16)