Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 4:12)
Dios nos invita a vivir a Su lado por la eternidad como Sus hijos. No hay mayor honra que esa para un ser humano. Es el único tesoro por el cual vale la pena luchar con todas las fuerzas hasta el fin. Todo esfuerzo y sacrificio se tornan in- significantes delante de esa recompensa. No deje que nada en este mundo, NADA, lo aleje de su fe y de Dios. Y si aún no recibió el Espíritu Santo, búsquelo por encima de cualquier cosa, pues a través de Él tendrá fuerza y coraje para vencerse a sí mismo y al mundo y tener su nombre escrito en el Libro de la Vida.
Que Dios los bendiga.
Señor Guíame a continuar haciendo sólida, mi fe en Tu poder y grandeza, que me libra de toda carga y obstáculo y me dirige a los lugares donde debo llegar, conforme a Tu maravillosa voluntad. Y fortalece en mi, Padre, el don de la obediencia, para seguir con determinación las sendas de Tu palabra y ser digno de Tu salvación.