Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. (Salmos 46:1)
¿Has sentido alguna vez la necesidad de huir de todo? Jesús también experimentó esta situación (Marcos 1:35). ¿Has tenido alguna vez tantas cosas que hacer que ni siquiera encontrabas tiempo para pararte a comer? Él sabía lo que era eso (Marcos 6:31). ¿Te han defraudado alguna vez tus amigos? Cuando Cristo necesitó ayuda, sus amigos se durmieron (Mateo 26:40). Pero cuando tú acudes a Jesús en busca de ayuda, él viene corriendo en tu auxilio. ¿Sabes por qué lo hace? Porque sabe cómo te sientes. Cristo pasó por las mismas situaciones. Así que invócale cuando le necesites.