Ilustraciones para Crecer: El verdadero amor

Un anciano llegó a la consulta del médico para que le pusieran un vendaje en la mano, que se había cortado profundamente. Y con mucha prisa pidió urgencia, ya que tenía una cita.

El médico que le atendía, curioso, le preguntó qué tenía que hacer tan urgente.

El simpático anciano le dijo que toda la mañana iba a visitar a su mujer, que estaba en un centro de acogida de ancianos, con una enfermedad de Alzheimer muy avanzada.

El médico, muy preocupado por el retraso en la asistencia, dijo:

– Así que hoy estará muy preocupada por su
¿retraso?

A lo que usted respondió:

-No, ella ya no sabe quién soy. Desde hace casi cinco años ya no me reconoce.

A continuación, el médico preguntó:

– Pero entonces, ¿por qué la prisa y la necesidad de estar con ella cada mañana, si ya no te reconoce?

¿Te reconoces?

El anciano sonrió y le dio un golpecito en el hombro al médico, respondiendo

-Ella no sabe quién soy… ¡Pero sé muy bien quién es!

El médico tuvo que contener las lágrimas al pensar…

El verdadero AMOR no es sólo físico o romántico.

El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es …

De todo lo que fue un día… De lo que será mañana… Y de lo que ya no es.

El verdadero amor no tiene condiciones, y es ese el amor verdadero que el Señor nos entrega cada día. Seamos dignos de Su amor y sirvamos a Él siempre con fidelidad y compromiso, justo como Él asi nos sostiene.

Asi Sea.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

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