José no habría intentado machacar con un cincel o perforar un agujero con un hacha. Cada carpintero tiene una herramienta especial para cada tarea.
Así es con nosotros. No use la ira cuando se requiera comprensión. No utilices la indiferencia cuando necesites aliento. Podemos construir personas o derribarlas, dependiendo de las herramientas que usemos.
Jesús dio esperanza a la gente. No le avergonzaba mostrar amor y compasión. Él era un maestro en el uso de las herramientas adecuadas y, como sus aprendices, nosotros deberíamos hacer lo mismo.
Pidamos al Señor la habilidad para reconocer cuando y en qué situación usar nuestras mejores virtudes para cumplir Su Voluntad pues, Nuestro Padre, amoroso y preocupado está con sus brazos abiertos, esperando para sostenernos y guiarnos.
Lo que dice La Palabra:
Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. (Proverbios 2:6)