Es imposible tener amigos si no estás dispuesta a compartir. Ser amigos significa que esas personas te importan, que deseas ayudarlas y que quieres satisfacer sus necesidades de cualquier forma posible. Tiene que ver con compartir tu tiempo, tus bienes materiales y tu corazón. Cuando tu amiga necesita tu ayuda o un oído atento, tienes que compartir tu tiempo, aunque el momento no sea realmente conveniente para ti. La amistad no siempre se da dentro de tus horarios. La verdadera amistad requiere del sacrificio de hacer a un lado tus preferencias y deseos, y estar a disposición de tu amiga cuando ella te necesita. A ti te gustaría que tu amiga estuviera dispuesta a hacer eso por ti, ¿no es verdad?
La Palabra Dice:
Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios. (Hebreos 13:16)