Al igual que una carrera, la vida puede estar llena de dificultades y demandas a nuestro esfuerzo. La vida puede ser agotadora; dolorosa o emocionante. Y como un maratón, también puede ser una experiencia larga y solitaria, o excitante y vivida en equipo como en una carrera de relevos. La Biblia nos revela mucho acerca de cómo prepararnos para la carrera de la vida. Nos alerta honestamente acerca de las dificultades y de cómo resolver los problemas. En la lectura de la Biblia podemos encontrar consejos de cómo ser mejor, que son tan relevantes hoy como cuando fueron escritos.
Lo que dice La Palabra:
Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. (Filipenses 3:13-14)
LA VIDA NO ES UNA CARRERA DE VELOCIDAD SINO DE RESISTENCIA.