Una Palabra:
MANOS
Un Versículo:
Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas. (Isaías 40:11)
Para los injustos, los caminos del Señor pueden ser vistos como un castigo intolerable. Pero para aquellos que buscan obedecerle, el cuidado de Dios es tierno. Dice el profeta Isaías: “Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará…“. (Isaías 40:11).
Pero que significa estar en el seno del Señor. Pues significa la más grande cercanía: difícilmente podemos sentir el afecto del Señor cuando permanecemos alejados de su palabra. Estar en el regazo del Señor significa dependencia: apenas sentimos la gloria de Dios cuando queremos caminar sobre nuestros propios pies o confiar en nuestras propias fuerzsa. Estar en el regazo del Señor significa gratitud: apenas percibimos los buenos dones de Dios cuando rechazamos lo que nos da.
Y es que estar en el seno del Señor es cobijarnos en sus manos que son gentiles para acariciar nuestro rostro. Son manos limpias para enjugar nuestras lágrimas. Sus manos son fuertes para sostenernos y apoyarnos. Son manos poderosas para librarnos y curar nuestras heridas. Manos grandes para abrazarnos. Manos presentes para guiarnos y dirigirnos. Manos extendidas para darnos la bienvenida y amarnos. Manos sanadoras.
La parte del Señor está resuelta: “recoge los corderos con su brazo y los lleva en su seno”. Nuestra parte es descansar en la seguridad amorosa de Su regazo y dejar de buscar ayuda en los regazos del mundo.
Oración:
Querido Padre, Tú eres mi pastor y en Ti puedo descansar. Gracias por Tu maravilloso, infinito e inexplicable amor. Gracias porque has sido mi ayuda presente en los momentos difíciles, sosteniéndome en Tu Seno y protegiéndome entre tus manos amorosas, poderosas y extendidas para recibirme cuando me haya perdido y para levantarme cuando no haya podido continuar por mis propias fuerzas. Por todo ello Te doy gracias Señor. En el nombre de Jesús. Amén.